Nos gusta la buena comida. El ambiente de Dalt Vila, con la música de los apasionados artistas callejeros… Las reuniones con amigos, y también las conexiones espontáneas que nacen una noche de verano ibicenca.
Queremos que cada cena sea especial. Que aporte. Que se recuerde.
Nuestro pequeño paraíso nace en 1985 cuando René y Úrsula deciden establecerse en la encantadora calle de Santa Cruz en el casco antiguo, donde darían un hogar a los amantes de la Ibiza desenfadada.
Después de casi 40 años, recogen el testigo sus hijos Lisa y Louis para continuar un legado lleno de historias, sabores del mediterráneo y sobre todo buenas compañías.
Estamos en pleno núcleo histórico de la ciudad de Ibiza, Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1999; las calles empedradas que nos rodean son historia de la isla en la que convivieron árabes, fenicios y cristianos.
Es aquí donde, desde nuestra terraza, podrás disfrutar del ambiente folclórico y auténtico de lo que se ha conocido a lo largo de los siglos como Aivis, Ibosim, Ebusus, Yebisah o Insula Augusta.
Eivissa para los amigos.
La cena se prepara con las manos, pero se cocina con el corazón
Somos unos apasionados de los productos frescos y locales, de los sabores del Mediterráneo, de las fusiones asiáticas y de la creatividad culinaria.
Y queremos transmitirte todo eso en cada uno de nuestros platos: el hojaldre de queso de cabra con tomillo y miel, el carpaccio de calabacín, el tataki de atún, las carnes a la plancha con acompañamientos de ensueño…
¡O los pescados del día a la sal!
Tenemos sabores para todos los gustos; encuentra el tuyo con nosotros.
Nuestra gran bodega de vinos españoles o franceses está cuidadosamente seleccionada para que disfrutes de cada copa con un aperitivo o durante la cena. Blancos, tintos o rosados para que elijas qué te apetece.
La carta de cócteles no se queda para nada atrás: sabemos que no hay nada como ir a tomar una copa con los tuyos, y queremos estar a la altura del momento.